1967
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OCTUBRE TRANS

A lo largo de este mes de octubre estamos celebrando varios días importantes en nuestro calendario LGTBI+, que tienen que ver concretamente con la T (transexualidad) y la I (intersexualidad), las cuales tienen que ver con nuestra identidad sexual y sus características.

La identidad sexual responde a la pregunta, ¿Quién soy?, es decir, cada cual sabemos la mujer y el hombre que somos. A menudo la identidad sexual se confunde con la orientación del deseo, esto último responde a una pregunta totalmente diferente, ¿quién me gusta?. También podemos confundirla con la expresión sexual de cada persona, es decir, el modo único e irrepetible que tenemos cada cual para vivirnos.

La transexualidad y la intersexualidad son temas que causan polémica y a su vez están politizados (junto con las demás siglas) pero también son términos muy desconocidos. Estudios bastante recientes están empezando a afinar con cuestiones que tienen que ver con la identidad sexual de las personas y con su determinación.

Entonces, ¿quién puede responder a la pregunta “quién soy”? ¡YO! y solamente Yo. La autopercepción es la clave más valiosa para determinarnos. Porque sabemos, y la realidad nos lo demuestra, que lo que nos hace ser hombres y mujeres no son los genitales, ni tampoco los cromosomas. Por ello, hay infinitas combinaciones posibles en esto de ser mujeres y hombres, tantas como personas. Aunque cierto autobús naranja se empeñe en decir lo contrario, hay niñas/mujeres con pene y niños/hombres con vulva, y por supuesto toda una gama de opciones en la forma, tamaño y aspecto de nuestros genitales. No se puede negar esta realidad porque eso sería ir contra natura, nunca mejor dicho.

La diversidad sexual, es decir, los sexos, los cuerpos, las identidades, las sexualidades, la personas, es tan amplia que acoge a todas la personas del mundo. Además, cuando hablamos de diversidad, identidad, orientación y/o expresión, tenemos que dejar los absolutos a un lado, ya que, en los extremos estamos menos gente que entre los extremos. Es decir, volvemos al famoso “continuo” que siempre nos acompaña en nuestra realidad.

En esta ocasión nos gustaría hacer referencia a las siguientes efemérides para poder celebrarlas y/o reivindicarlas. Por un lado, el 26 de octubre, es el día de la visibilidad Intersex. Según la OMS, este día se busca “visibilizar las demandas de las personas intersex con el fin de terminar con la discriminación contra ellas/os y asegurar el derecho a la integridad corporal, la autonomía física y la auto-determinación.”

Por otro lado, el último sábado de octubre es el Día Internacional de Acción por la Despatologización Trans. Es una iniciativa lanzada por la plataforma activista STP, Stop Trans Pathologization, que desde el 2009 persigue, entre otros objetivos, la retirada de la clasificación de los procesos de tránsito entre géneros como trastorno mental de los manuales diagnósticos, el acceso a una atención sanitaria trans-específica públicamente cubierta y la abolición de los tratamientos de normalización binaria a personas intersex.

Lo que demuestra que las categorías de ‘mujer’ y ‘hombre’ son diferentes y se deben diferenciar pero a su vez tienen cosas en común. Ahora solo nos queda reflexionar en torno a esto, podríamos partir de la siguiente pregunta… “y yo, ¿quién soy?”.

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