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#Defenderharrotu

A causa de la situación de Harrotu, compartimos las palabras que le salen a una compa al respecto: 

 

Estas reflexiones me han surgido volviendo a ver la comisión de asuntos ciudadanos del martes 12 de enero, tras la exposición y defensa de Harrotu de le compi Edur y la posición tomada por cada grupo municipal, en especial la de PSN que decidió abstenerse, ante la declaración presentada por EHBildu y GeroaBai.

Nosotros personalmente estamos tranquilxs. Yo creo que debemos estar tranquilos, hasta fecha de hoy todo se ha cumplido, no nos pongamos la venda antes de la herida” Maite Esporrín.

La venda antes de la herida, me detengo en esta afirmación.

Cuando hablamos de heridas y de personas LGBTIQ+ y Transbollomarikas, hablamos de muuuuuuchas y de herida que también vienen de muuuuuuuuuuucho tiempo atrás. Hablamos de heridas provocadas por la invisibilización, discriminación directa e indirecta, acoso, maltrato, asesinato y un sinfín de vejaciones que se escriben sobre, bajo, contra, hacia, en.… nuestras espaldas. Heridas que se han (y sigue siendo así) combatido, compartido, sanado, se han cuidado, reivindicado, legitimado, visibilizado desde la lucha de las personas LGBTQ+ y Transbollomarikas sin ningún apoyo (incluso el auténtico rechazo) de las instituciones y quienes han gobernado Nafarroa. Y digo esto, porque aquí en el corralito Floral hasta 2016 (casualidad cambio de Gobierno, formado por GeroBai, EhBildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra), no existía absolutamente nada en materia LGBTIQ+ en políticas públicas. Lo que quiere decir(-nos): Las movidas esas que nos pasan, afectan, atraviesa incluso nos parten a las bolleras, trans, maricones, y esxs cuatro degeneradxs, no son tan importantes, ni graves y además se van solucionando con el tiempo por si solas (y quien se ha queda por el camino, simples daños colaterales que irán desvaneciéndose).

Por lo tanto, si hacemos memoria histórica LGBTIQ+ y Transbollomarika, esa herida que ella menciona, ya estaba muy hecha.

¿Por qué traigo lo de la herida? Porque las heridas que tenemos en nuestras biografías, individuales y sociales, están altamente ligadas con la confianza. La confianza en una misma y en la(s) otra(s) persona(s) (y en lo que estas prometen y comprometen). Estas últimas, casualmente, a veces tienen el poder de dirigir una ciudad, hacer política institucional y decidir a dónde se destinan los recursos de un pueblo entero.

Y aquí voy a citar otra afirmación haciendo referencia a Harrotu “Hemos pasado un año, que iba a ser una tragedia, que iban a cerrar Harrotu, ¿qué ha pasado? absolutamente nada…” (Maite Esporrín). 

Si han pasado cosas, han pasado muchas cosas, y por cierto pueden estar ligadas a los compromisos que ha cogido la concejala María García Barberena. (Por enumerar algunas y no detenerme demasiado): En diciembre se comunica en una reunión a lxs colectivos y demás gentes que en enero de 2020 (a pesar de estar ya firmada la prórroga por un año más) Harrotu será cerrado por la supuesta duplicidad con Kattalingune. Pregunté (lo pregunté yo y sé muy bien lo que escuche) sobre que fechas se nos estaba hablando y se me respondió que hacia el 15 de enero 2020 (fecha aproximada, pero bastante lejos de 2021). Ante esto gente de diferentes colectivos y gentes individuales decidimos:

– Salir a la calle a denunciar los hechos.

– Hablar con todo chichifu en el Gobierno de Navarra.

– Solicitar en repetidas ocasiones participar en comisiones en el ayuntamiento de Iruñea (pospuesta continuamente por N+)

– Ante la preocupación de este corta y pega de servicios, preparar una propuesta y presentarla a todo chichifu entre marzo y julio, para dejar constancia sobre cuáles son los mínimos de Harrotu.

– Ante el presupuesto de 60.000 euros (aunque sea aproximado, está muy lejos del actual) presentado por N+, reunión con todos los grupos y expresar un análisis (el de la gente de la calle) ante los medios.

– Ah! Si y en medio de todo esto una pandemia que aún ha agravado situaciones de exclusión que ya venían dándose dentro del propio colectivo.

Diría pues, que, si han pasado cosas, pero bueno, no quiero desviarme demasiado y vuelvo a lo de las heridas y su alta relación con la confianza, concretamente retomo el hilo con lo de las otras personas que a veces tiene el poder de decidir hacia qué sí (y hacia que no) se destinan nuestros (lxs de todxs) recursos. Esas personas (u otras, pero bajo las mismas siglas), a veces llevan dirigiendo una capital y un gobierno, no sé…muchos años también. Añadiría más, han formado parte (y siguen formando) de manera más o menos explícita, de las decisiones que han obviado, banalizado incluso contribuido a esas “tonterías que he mencionado arriba” que desde el principio de los confines nos pasan a las bolleras, marikas, trans y otras degeneradxs. Si esas de… invisibilizar, asesinar, discriminar, agredir, acosar, maltratar…

Todas esas cosicas, están generadas (y perpetuadas) por personas de carne y hueso como yo, y provocan heridas. Heridas que, por cierto, han dejado a mucha gente por el camino. Es por ello y necesario que quede bien claro, que para confiar en la persona que tienes enfrente, sobre todo si es de las que pertenece (o sus siglas forman parte) a grupos que han obviado, banalizado incluso contribuido a esas “tonterías que he mencionado arriba”, hace falta algo más que palabras y compromisos.

No va a ver nada oculto y al año que viene, vendremos aquí hablar si se ha cerrado Harrotu, si ha sido una tragedia y si todo es tan negro como ustedes lo plantean” (Maite Esporrín). Escuchando las heridas, las mías y las de todas aquellas que me preceden, me parece una irresponsabilidad no mirar los hechos con lupa y día a día. Con toda esta memoria veremos quién tenía realmente la venda (pero en lo ojos) y, lo digo bien claro, ojala sea yo.

#harrotudefendatu #defenderharrotu

 

*Irakurri euskaraz