Efemérides
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Trabajar en el armario

Trabajar en el armario

La cisheteronorma me invisibiliza y cada día que voy al trabajo soy consciente de que eso es una suerte: sufro menos porque la LGTBIifobia rara vez se dirige directamente a mi persona.

Cada vez que una persona usuaria  en mi trabajo hace un comentario bífobico o pide que le atienda una mujer, pienso en que si supiera mi verdad, no querría que yo le atendiera. Cuando mi jefa hace comentarios tránsfobos, la rabia y el dolor me hace huir al baño a llorar bajito.

Constantemente me viene a la mente el monólogo de Donald Glover en que un colega le decía que tuviese ojo con qué comentaba delante de su jefe porque era homófobo y aún no sabía que él era gay y Donald le respondía ‘ojala poder decir: hey, no le digas a mi vecino que soy negro, porque es bastante racista’.

Tener pase como parte de los grupos hegemónicos te da acceso a ciertos derechos. No cabe duda.
Tengo la imagen mental de que ir al trabajo es meterme en una caja en la que apenas quepo y que la gente de alrededor pisa sobre la tapa para que quede bien cerrada y enterrada bajo tierra.

Las amigas que no son del colectivo no lo entienden: ‘tú puedes ser lo que quieras ser, ¿qué necesidad de decir si eres esto o lo otro?’
La necesidad es extensiva. Negar mi identidad abre campo a la LGTBIfobia. ‘De esto no se habla, de esto no se puede hablar, esto no existe, debe de haber algún caso de personas LGTBQIA pero no conozco ninguno, son minoría, por qué hablan de ello’…

En mi trabajo me doblo como una hoja de papel para mostrar solo una cara de mí misme: la que disfruta de su trabajo e incluso la que puede intentar dejar caer gotitas arcoíris en la conversación pero nunca en primera persona, mi persona queda en el reverso.

La culpa me asedia. No quiero que las nuevas generaciones se pasen toda su vida sin decir a  su familia que no son ni un chico ni una chica. No quiero callarme cuando una compañera o compañero dice que cada vez el colectivo tiene más letras y va a acabar siendo todo el abecedario. Pero el miedo a que me traten mal me paraliza.

Y tú, ¿te sientes identificade?

 

Firmado: une usuarie de Harrotu

Visibilidad Bisexual: Pamplona Siglo XXI

Fermintxo fue socio de la Peña desde el día de su nacimiento. Lo inscribió su padre tan pronto como decidieron su nombre, ya que el orgullo que a él le proporcionaba esa pertenencia lo quería también para su hijo. Hizo lo propio con Osasuna, del que era un incondicional: mostró a todo el mundo con satisfacción el primer carnet de socio de su niño, con la foto de un bebé aún amoratado y los ojos abiertos apenas.

Lo cierto es que Fermintxo siempre disfrutó de ambos clubes, donde hizo buenos amigos y cultivó su afición por el fútbol, que practicó desde niño con notable destreza. Su gusto por los deportes hizo de él un joven sano -salvo por los inevitables excesos sanfermineros que jamás se hubiera perdido-.

Siempre tuvo un atractivo indiscutible, que paseaba con el encanto de quienes no saben que lo tienen, y embelesaba a las chicas del instituto que le robaron sus primeros besos, hasta que una de ellas le robó además el corazón.

La quiso de verdad durante años, hasta que la vida les sugirió caminos separados que decidieron seguir sin dramas ni rencores. Sus amigos lo lamentaron, pero no dudaban de que otra novia llegaría pronto a su vida.

Lo que los amigos no sabían es que el físico de atleta de Fermín tenía un gran éxito también en las aplicaciones de ligoteo gay.

Con veinte años cumplidos y una libertad recién estrenada, se fue aventurando en un mundo que sólo conocía por Internet, pero le atraía desde la adolescencia como todo lo prohibido. Con la precaución arrinconada por el ansia, se lanzó a encuentros furtivos con otros chicos que encontraba en las redes, para descubrir con cierto asombro que aquellas relaciones le resultaban tan satisfactorias como naturales.

Y no es que la intimidad con su novia no lo hubiera sido, al contrario, siempre disfrutó de veras. Por eso sentía vergüenza cuando se descubría a sí mismo frente al porno gay en la soledad de su habitación de estudiante. Fue esa una batalla sorda que lo atormentó durante muchas noches.

Pero cuando uno lucha contra sí mismo, pierde siempre. Fermín terminó por aceptar su orientación por obstinada, pero con la firme promesa de mantenerla en secreto. Después de todo, podía casarse con una buena chica, criar hijos y ser feliz sin tener que enfrentarse al mundo entero. A su mundo entero.

A quien nunca engañó fue a su madre, que conocía bien sus largos silencios y la manera en que miraba a otros chicos en la piscina, pero que desistió de hablarlo con su marido cuando este puso el grito en el cielo el día que se lo insinuó: “Mi chaval es futbolista y un machote, ¡no digas chorradas!” Ella sigue esperando que su pequeño se lo cuente cualquier tarde.

Fermíntxo sigue con sus escapadas nocturnas y secretas, pero evita siempre que el otro le acaricie mientras el taxista pueda verlo. Ahora le tranquiliza, e incluso le divierte pensar que llevar una doble vida es transgresor y hasta emocionante. Al fin y al cabo, ¿cómo se cuenta a los amigotes de siempre que el portero de tu equipo de fútbol te atrae tanto como esa rubia del fondo de la barra? ¡Imagina llevar a un novio a cenar a la Peña! Sólo pensarlo le provoca sudores. No, eso nunca ocurrirá. En el armario tampoco se está tan mal ….¿no?.

Sólo tiene un temor: enamorarse de un príncipe y que todo se vuelva inevitable.

¿Qué significa para ti ser Drag Queen en Navarra?

Con motivo del Día de la Visibilidad Drag que se celebró el 16 de Julio, les hemos lanzado a nuestras Drag Queens locales la siguiente pregunta:
¿QUÉ SIGNIFICA PARA TI SER DRAG QUEEN EN NAVARRA?

Estas han sido sus respuestas:

 

 

 

 

 

 

 

 

SUSSIE PUSSIE

El Drag es terapia, es experimentar, es jugar con la estética, cuestionar los roles de género y romper con todo lo socialmente impuesto. En mi caso el Drag a reforzado mi personalidad y me ha ayudado a entender quien soy.
La experiencia de ser Drag es uno de los mayores regalos que me ha dado la vida. Creo que todas las personas deberían de hacer Drag al menos una vez en la vida, ya vivan en Navarra, en Benidorm o en Marte. ¿Un marciano travestido? ¡Me encanta!

 

ALBINA STARDUST

Para mí ser Drag en Navarra es acercar este arte a la gente de Euskal Herria y, en mi caso personal, sobre todo a la gente que habla euskera. Es activismo político por conseguir que la gente se sienta más libre respecto a los roles de género impuestos por la sociedad.

 

XTREYA DIVARIUS

Ser Drag en Nafarroa para mí, al igual que para cualquier otra persona perteneciente al colectivo LGTBIQ+, significa lucha constante, ya que aunque la sociedad navarra ha avanzado bastante aun hay mucho por lo que pelear y reivindicar.

Nos toca educar y hacernos visibles día a día para que toda la diversidad de genero, identidades, sexualidades… sean aceptadas y dejemos de sufrir la violencia, directa o indirecta, que aun a dia de hoy el colectivo sufrimos a diario.

 

EXIA VERMUT

Ser Drag en Navarra significa responsabilidad, ya que actualmente somos poquitas las Drags que componemos el panorama navarro. Por lo tanto tenemos la responsabilidad de guiar y aconsejar a las nuevas generaciones que quieran incursionarse en esta fantasía.

 

AXTRA TOSFERA

Para mi ser Drag Queen y travesti significa poder expresar libremente partes de mi persona que socialmente han sido reprimidas por la heteronorma. Pero además serlo más concretamente en Navarra significa reafirmar con más fuerza que todas las personas somos válidas sin importar genero, raza, orientación e identidad sexual… En una ciudad como Pamplona donde el travestismo y la cultura Drag era inexistente y donde la sociedad es especialmente cerrada, llevar este discurso de inclusión y libertad a todas las casas me parece más que necesario. Necesario para que las nuevas generaciones puedan sentirse seguras y ser ellos mismos, genuinamente, sin normas sociales que corten la decisión de ser quienes verdaderamente son.

 

DONATELLA MANI

Para mi el Drag es una forma de expresion, es vivir una realidad difetrente a la de mi dia a dia. Es una transmormacion, una introspección… pero por encima de todo el Drag es libertad.

 

GATA AL KUADRADO

Ser travesti en Navarra significa ser prueba viva de la diversidad de la que hemos hecho bandera en esta tierra.
Es lo que me ha ayudado a sentirme orgullosa de «ser libre en patria libre» de vivir a mi manera, es sentir que nadie tiene derecho a cortar mis raíces. De que en cualquier rincón de esta tierra podemos construir nuestro lugar.
Somos ricos y afortunados de muchas maneras, y el drag me ha demostrado en cuáles.

 

MARUSHAK

Para nosotras hacer Drag significa llevar nuestro mundo a todas las fiestas de los barrios y pueblos. Es hacer militancia. Llevar un mensaje de tolerancia y libertad a lugares donde de normal, no se tiene visibilidad. Creando espacios seguros en ambientes de fiesta.

 

CELESTE POLIESTER

Para mí ha sido un espacio de liberación y aunque sea de Gasteiz, Navarra ha sido donde he encontrado una familia drag con la que puedo ser yo misme y sentirme muy cómode. Navarra ha sido un espacio que me ha permitido crecer como drag y como persona y estoy deseando llevar esto a mi ciudad de origen y, si tengo suerte, acuerdo acompañade de mi familia drag de Iruñea!

 

La familia, importante concepto.

Hay quienes proponen acabar con el concepto familia, hay quienes proponen ampliarlo, hay diversos debates en torno a este concepto, qué es, quién lo compone, por qué se compone de esta forma, cúal es su origen…

Desde Kattalingorri, nos parece importante conocer y visibilizar lo amplio que es el concepto y el modo de familia, entendido este como la red de cuidado, desarrollo y sostenimiento.

Para conocer más acerca de diferentes formas de generar el concepto familia, hemos charlado con Alizia Pano, Victor Domingo y Anouar Merabet y lo hemos recogido en el siguiente video.

Eskerrik asko, por compartir vuestras reflexiones con todas nosotras.

Plumofobia

El día 17 de mayo se celebra el Día Internacional contra la homofobia, la transfobia y la bifobia, con el propósito de repudiar la discriminación y las vejaciones de que son objeto las personas con orientaciones o identidades sexuales diferentes a las convencionales. La unión hace la fuerza, está claro, pero en ocasiones esas mismas actitudes discriminatorias se producen entre las personas de este lado de la pancarta. Hablamos por ejemplo de la plumofobia.

Tener pluma” es la expresión que coloquialmente se utiliza para referirse a los hombres que muestran actitudes femeninas, es decir, los que no responden a lo que la RAE define como “machote”: Hombre vigoroso, bien plantado, valiente”. La palabra pluma también suele emplearse en relación a las mujeres con aspecto o modales que se consideran poco femeninos. Estas últimas suelen recibir improperios como “camionera” o “marimacho”, mientras que a los primeros se les tilda de “locazas”, siempre con ánimo ofensivo.

Tenemos muy interiorizado, mal que nos pese, que un hombre-hombre ha de ser fuerte, serio, inquebrantable, y no debe mostrar inseguridades ni sentimientos de tristeza o debilidad. Lo mismo que una mujer ha de ser delicada, dulce, frágil y encantadora. Nos lo ha inculcado así el cine, la televisión, el patio del colegio y hasta la propia familia. Y la sociedad suele tolerar mal lo diferente. Esa aversión hacia las personas que no encajan en los estereotipos de género, hombre-masculino y mujer-femenina, es lo que se ha dado en llamar plumofobia.

La plumofobia tiene una particularidad llamativa, y es que se da también dentro del propio colectivo LGTBI+: es un comportamiento opresor dentro de un grupo ya oprimido. En las aplicaciones móviles de contactos es frecuente encontrar mensajes que destacan la masculinidad como virtud que se ofrece o se exige en el otro. Un estudio publicado por la revista inglesa Gay Times revela que el 50 % de los gais sin pluma creen que los homosexuales afeminados dan mala imagen al colectivo. El psicólogo Gabriel J. Martín, por su parte, concluye que la plumofobia dentro del colectivo nace de la homofobia hacia la propia homosexualidad, mientras que otros estudios apuntan a que las vivencias traumáticas a causa de la pluma llevan a disimularla o repudiarla en los demás, a fin de evitar situaciones de rechazo, o incluso de riesgo.

En cualquier caso, aparte del dolor personal que causa el ser objeto de burlas y marginación, la plumofobia tiene consecuencias discriminatorias también en el ámbito profesional. Una respetable empresa que haya de promocionar a uno de sus directivos, además de la profesionalidad de los candidatos, sopesará seguramente si desea queese chico tan poco varonil sea la imagen que la compañía proyecte al exterior…”. Está muy normalizado, por ejemplo, que un gay amanerado presente programas del corazón -porque la frivolidad y el cotilleo son considerados su medio natural –, pero nunca un informativo serio. Del mismo modo que es muy improbable ver una “chica del tiempo” que no sea joven y muy femenina.

Nuestra sociedad ha ido avanzando hasta llegar a acoger y proteger a las personas LGTBI+, pero otra cosa es desafiar las expresiones de género. El tuitero Germán Sánchez afirma con ironíaSer gay está bien, a no ser que se te note”.

Quienes por el mundo pasean su pluma con desparpajo, además de tener todo el derecho a hacerlo, han contribuido y mucho a la visibilización del colectivo y a la consecución de derechos LGTBI+. Es de justicia reconocer su mérito, en lugar de dibujar un triste panorama en blanco o negro. Porque las personas somos de mil colores.

Desde que distingo redondos y cuadrados

Con motivo de la Visibilidad Lésbica y teniendo como inspiración “RelataLes, Relatos Lesbicos en confinamiento” FANCINE desarrollado por DEKUMAS LBT nos ha llegado este relato que compartimos.

“Desde que distingo redondos y cuadrados”, si, redondos y cuadrados. Eso es lo que le digo a todo el mundo cuando me preguntan desde cuando sé que, a mí, una mujer, me gustan las mujeres.

¿Eso a qué edad sería?

No tengo ni idea, solo puedo decir que recuerdo fantasear eróticamente, al modo que eróticamente fantasea una niña, con mi profesora de parvulario. Freud igual diría que era el complejo de Edipo1 pero en versión lésbica, pero yo recuerdo diferente los abrazos que me daba mi ama, y la sensación de los abrazos de mi profesora. Recuerdo que soñaba que la llevaba volando en mi espalda con mis súper poderes para estar solas ella y yo, solas, muy solas, ella y yo. ¿Para hacer qué? Pues para lo que decían mis fantasías, volar sobre mi espalda y compartir el calor de nuestras pieles.

Y ahí,

¿empezó todo?

No.

Solo una parte.

Ahí comenzó como me fui construyendo como sujeto sexuado cuyo deseo erótico se dirige hacia mujeres. Pero también un sujeto sexuado que fue aprendiendo que la idea de “soy un sujeto sexuado cuyo deseo erótico se dirige a mujeres” no era simplemente eso, es decir, alguien que desea otro alguien y ya está. Era mucho más.

Y ahí.

Ahí sí.

Ahí empezó todo.

Sin darme cuenta fue el pistoletazo de salida, por DECESIDAD -deseo y necesidad-, para forjarse en mí el sujeto político que soy hoy en día. Sujeto político construido por un lado, a través de elementos propios e individuales de mi biografía, y al mismo tiempo por elementos estructurales que atraviesan y condicionan mi existencia, haga lo que haga o me ponga como me ponga.

Digo DECESIDAD y no deseo, porque se trataba, y se trata, del DESEO de ser vista como quien soy, pero también de la NECESIDAD para poder simple y llanamente EXISTIR, SER.

Por ello, me asumo como ser sexuado, pero también como sujeto político.

Utilizando palabras de una especial persona que me ha acompañado en la creación de mi propio marco teórico, me significo como sujeto político porque quiero y debo hacer política.

Porque tengo la DECESIDAD de incidir en aquello que construye la POLIS2.

Porque mi piel dice a gritos que OIKOS3, mi casa, mi YO, está atravesado para bien y para mal, con las marcas que rigen POLIS – normas sociales, expectativas sociales, roles, prescripciones etc.-

Y con ello, todo lo que parte de este maravilloso YO.

DECESO – primera persona del verbo DECESAR que recoge desear y necesitar- hacer visibles esas marcas de POLIS, para romperlas.

DECESO que todo el mundo las vea tan fuerte, que no pueda obviarlas, y no tener como en muchas ocasiones, hacerlo con la percepción de que estoy sola. Sola en esto, que lo es todo.

En pocas y en inventadas palabras para la ocasión, DECESO que rompamos las cadenas en la POLIS, pero también, y con el mismo o más DECESO, deceso quebrar esas mismas cadenas que se enraízan, en OIKOS, mi casa, mi YO.

No obstante, aunque totalmente agradecida y reconociendo que la toma de conciencia es fruto de la lucha y sabiduría compartida, aquí, en OIKOS, mi casa, mi YO, deceso romperlas yo.

Sola.

A mi singular manera.

1 La atracción afectiva del niño varón por la figura de la madre.

2 Es la denominación dada a las ciudades estado independientes de la Grecia Antigua

3 El equivalente al término «casa» en la Grecia Antigua

20 de Noviembre, Día de la Memoria Trans

El 20 de noviembre fue el Día Internacional de la Memoria Trans, y con este escrito queremos recordar a todas las personas con realidades trans que han forjado un camino de resistencia y conquista de derechos, poniendo sus cuerpos en primera línea de batalla, abriendo caminos de libertad, no solo para el colectivo trans sino para todas las personas. Porque hablamos de una lucha contra el sistema cisheteropatrialcal. Aquel que deja de lado y en los márgenes a las raras, bolleras, maricas, gordas,negras, bi, trans, no binaries, los cuerpo intersex, travestis, pobres, locas, refugiadas, putas, frikis, y todo tipo de diversidades que no entra en el imaginario excluyente de su norma cisheteronormativa.

 

 

En Madrid, el 20 de noviembre de 2021 les compañeres de la Federación Plataforma Trans salían a las calles en el Día Internacional de la Memoria Trans bajo el lema “Contra el fascismo, Ley Trans Ya”.  La presidenta e histórica activista trans Mar Cambrollé subrayaba que: “cuando vienen a por las personas trans, vienen a por las mujeres, a por los trabajadores, a por los estudiantes. Nuestra lucha es transversal. El fascismo no quiere ni justicia, ni igualdad, ni diversidad». Y hacían responsables a “sectores progresistas  y al feminismo institucionalizado”  de “extender una alfombra roja al fascismo, validando sus políticas reaccionarias y contrarias a los derechos humanos». 

También les compañeres en Madrid criticaban la expansión de los discursos de odio y la permisibilidad social de los mismos. Los cuales el fascismo utiliza cómo arma arrojadiza ante cualquier cuestionamiento de la norma cisheteropatriarcal, aquella que hablamos al principio ¿la recordáis? 

Y es que, estos discursos están entrando en nuestra vida cotidiana como quien va a comprar el pan, y aunque los relacionemos con “barbaridades” de la ultraderecha están teniendo cabida y se están permitiendo en nuestro día a día. Tanto que hasta consiguen hechos y sino ¿cómo justificamos que en 2021 a un joven de A Coruña lo asesinen a grito de “maricón”? Sin embargo, parece que nos gusta más mirar con lupa a los menores no acompañados que llegan en las situaciones más terroríficas e inhumanas de su país de origen dejando de lado todo lo que era su vida hasta entonces. 

Por eso, el 20 de noviembre Día Internacional de la memoria Trans y todos los días es importante recordar que el odio solo trae más odio y que echando la vista unos años atrás, las personas LGTBI+  eran castigadas en cárceles de “reeducación”, vulnerando todos sus derechos por el mero hecho de existir. Y esto respaldado por leyes fascistas como la Ley de Vagos y Maleantes o después, la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. Además , no es hasta  junio de 1988 (solo hace 33 años) cuando se elimina el delito de “escándalo público” del Código Penal, por el cual también eran penadas las personas LGTBI+ y en especial el colectivo de personas trans.

A continuación queremos dejar unas palabras de agradecimiento a todas las personas con realidades trans que han luchado y siguen luchando, poniendo sus vidas en el centro para abrir camino y luchar contra el odio. 

Aquel que en la actualidad toca la puerta pero no dejaremos pasar. Porque no olvidamos, no os olvidamos:

Cuando la exclusión es tan, tan, tan violenta, cuando tu realidad es “no encajas aquí”, “no te queremos aquí” (el”aquí” hace referencia a familia, amistades, estudios, empleos, amores, instituciones, derechos…), cuando no te dejan vivir dignamente, cuando no tienes derechos, cuando no te dejan simplemente ser tú, entonces el mero hecho de existir es una revolución. Así que gracias. Gracias a todas las personas con realidades trans que han luchado en primera fila, aguantando golpes y palizas, visibilizandose por ellas y por las que vienen, pero también gracias a todas las que han hecho la revolución en pequeños espacios, en el “tú a tú”, en una mirada de complicidad, desde el silencio, a todas las que sin hablar han dicho, y sin creer hacer, han hecho. A las que no han tenido la oportunidad de visibilizarse pero han sido y serán. 

Eskerrik asko por abrir caminos de diversidad y enriquecer las vidas de todas las personas del planeta.

Concienciación Intersexual

Con motivo del día de la Concienciación Intersexual (26 de octubre) y el día de la Solidaridad Intersexual (8 de noviembre), el 4 de noviembre podremos disfrutar de la obra de teatro y coloquio “Hermafroditas a Caballo o la Rebelión del Deseo”, en la Escuela Navarra de Teatro. Esta obra, que habla de la intersexualidad en primera persona, pretende, por un lado, ser una herramienta de denuncia por el silencio y las violencias que sufren los cuerpos intersex y por otro lado, una herramienta de celebración de los cuerpos diversos.

 

Además pretende ser una propuesta para generar redes entre personas intersex e interpelar a todas las personas a escribir nuevos diálogos sobre los cuerpos. Para saber más sobre todo ello y mirar la realidad intersex más de cerca, hemos entrevistado a Laura Vila Kremer, Raquel Loscos y Victor Ramirez Tur, creadoras de este proyecto que conjuga arte y activismo sobre el escenario.

Queremos conoceros un poco más ¿Quiénes sois?

 

R.L: Nosotras somos el colectivo “Que no salga de aquí”, centrado en investigar y crear en torno a las intersexualidades. Entrando al detalle, somos Laura Vila Kremer actriz y activista intersex y feminista, Victor Ramírez Tur, doctor en Historia del Arte con una línea de investigación siempre centrada en el cuerpo y cómo el arte refleja el cuerpo, y la resignificación de estas explicaciones del cuerpo desde la Historia del Arte y de la performance. Y Raquel Loscos guionista, dramaturga y directora de teatro. Para explicar quiénes somos más en el hacer, nos gusta pensar que nuestro colectivo es como una mesa que se aguanta sobre estas tres patas: Una pata activista, una pata como académica o de reapropiación de la academia y una pata en las artes vivas. Nos gusta explicarnos así porque nosotras aparte de ser un colectivo somos muy amigas. Nos conocimos en la facultad de comunicación audiovisual y hemos visto desde entonces, que teníamos 18 años, cómo íbamos desarrollando cada una nuestra carrera en esos ámbitos, en la academia, en el activismo y en las artes vivas. Entonces en un cierto punto, ya cada una con 10 años de carrera en una de estas direcciones hemos visto que podíamos unir nuestros poderes en este colectivo. Y en eso estamos.

Las intersexualidades, aunque las definamos así, aunque solamente, sean una diversidad más, posible, natural, de esas características sexuales que no encajan en el patrón binario, son sobre todo, cuerpos que han recibido una violencia muy concreta.

El 4 de noviembre en Iruñea a las 19:00, realizáis vuestra obra “Hermafroditas a Caballo o la rebelión del Deseo” en la escuela Navarra de Teatro, actividad que forma parte de la programación de otoño Harrotu Centro LGBTI de Pamplona, en torno a la visibilidad de la realidad intersex. ¿Podríais explicar qué significa la intersexualidad para quienes nos leen y desconocen esta realidad?

 

L.V.K: A mi me gusta definir las intersexualidades, y creo que desde el activismo intersex con otras compañeras las definimos así, como todas esas posibilidades de anatomía sexual, es decir, todo tipo de combinación de cromosomas sexuales, anatomía genital interna y/o externa, gónadas, hormonas, que no encaja en la típica definición binaria de cuerpos macho y por tanto, hombre, y por tanto masculinos. Y de cuerpos, hembra, por tanto mujer, por tanto femeninos.

 

En esa clasificación anatómica binaria entre macho y hembra que al final sabemos que también ha venido clasificando nuestro género y nuestro deseo. Todas esas posibilidades anatómicas que ya desde su propia biología, ponen en jaque o cuestionan, esa norma binaria. A todo eso es a lo que llamamos intersexualidades.

 

Es cierto que, si solamente estuviéramos hablando de diversidades naturales, saludables, deseables, en la combinación de características sexuales, cualquier persona podría decir, “bueno cualquier clítoris es diverso y es diferente a otro, todos los penes son diferentes, todas las vaginas, todas las vulvas”. Quiero decir, diversidades, hay muchas. No todo el mundo tiene acceso a sus cromosomas sexuales, ni a sus niveles de hormonas.

 

Esto tiene que ver porque las intersexualidades, aunque las definamos así, aunque solamente, sean una diversidad más, posible, natural, de esas características sexuales que no encajan en el patrón binario, son sobre todo, cuerpos que han recibido una violencia muy concreta. Y eso es lo que decimos que une a las experiencias intersex, no solamente el cuerpo, porque el cuerpo es el mismo, antes y después del diagnóstico.

 

Lo que une a las experiencias intersex, precisamente es que han recibido una violencia social, una violencia médica, una violencia, evidentemente, heteropatriarcal, que ha intentado hacer encajar, de diferente forma su cuerpo. A veces, en el momento del nacimiento, porque hay una diversidad genital visible. A veces en el momento de la adolescencia porque los cambios no son los que se esperan en los caracteres sexuales secundarios. A veces, incluso en la edad adulta, ha habido gente que ha recibido un diagnóstico de intersexualidad. Es decir, hay muchas maneras de saber que eres intersex, pero actualmente, lo que desgraciadamente une a esas experiencias, es la violencia que han recibido, o en el momento del diagnóstico, o del no diagnóstico, es decir, no tener suficiente acceso a la información, o en el momento de vulneración de derechos a la integridad física.

 

Aspiramos a explicar las intersexualidades como esa variabilidad de cuerpos, que anatómicamente, sexulamente son diversos, y ojalá solamente las pudiéramos definir así, pero de momento,desgraciadamente, hay mucha violencia detrás de estas experiencias corporales.

 

Y por último, me parece relevante, es que los cuerpos intersex que reciben esta violencia social y médica, porque hay un diagnóstico inicial. Ese diagnóstico tiene que ver con que estos cuerpos, no entran dentro de los parámetros médicos binarios que hacen que un cuerpo, según la medicina, sea sano. Es decir, yo encajo en esos parámetros, por mis cromosomas, por mis testículos internos, por mi clitoris, por mi vagína, por mi pene…o por lo que sea, y eso es lo que hace que reciba un diagnóstico que es patologizante, y encima que es muy medicalizador.

 

Lo que pasa es que una parte de esa diversidad sexual que nos atraviesa a todas, no entra en esos parámetros médicos, y entonces no recibe ningún diagnóstico.

 

Pero eso no quiere decir que no sea más o menos diverso a nivel anatómico, simplemente quiere decir que no ha recibido la violencia que han recibido los cuerpos diagnosticados de intersexualidad, porque no entra dentro de esos parámetros. Pero las que entremos en esos parámetros, que son construcciones socioculturales, porque no olvidemos que la medicina también es una construcción sociocultural, son las que recibimos esa violencia concreta.. Por aclararlo, porque a veces parece que la medicina es neutral, y simplemente cuida de nuestro cuerpo y biología, pero la medicina también es un relato construido históricamente y socioculturalmente, y eso hace que los parámetros, incluso los que diagnostican la intersexualidad, van cambiando.

Y en relación a todo esto. ¿Desde dónde surge este proyecto? y ¿qué objetivos queréis alcanzar con el mismo?

 

V.R.T: El origen del proyecto es muy concreto, y parte de la invitación a participar en el Cabaret Trans de Barcelona (http://cabarettrans.com/) organizado en el 2019. Cabaret Trans es un evento para celebrar las vivencias Trans, que se lleva organizando en Barcelona desde hace más de 10 años, la mayor parte de veces en el Espai Francesca Bonnemaison. En el centro de la ciudad. Miquel Misse, nos invita ese año, sabiendo que Laura Vila, no solo es activista intersex, sino también actriz, a realizar una pequeña pieza que formase parte de ese cabaret para también comenzar a tejer alianzas entre la “T”, que obviamente es la que ha ocupado históricamente ese espacio del Cabaret Trans, y ahora la “I”. Después de pensarlo, es justo cuanto Raquel, Laura y yo, nos ponemos a trabajar en una pequeña pieza, que es la que va a dar título al colectivo, “Que no salga de aquí”. Nos hace sentir tan bien que decidimos que esa pieza debe expandirse, convertirse en un proyecto mucho más amplio, que es este: Hermafroditas a Caballo o la rebelión del deseo. Esta especie de cápsula, “Que no salga de aquí”, de 15 minutos, tiene algunas relaciones, con la obra que ahora presentamos en Iruñea, y es una pieza que ya ha circulado de manera independiente, en festivales LGBTI, incluso, en espacios educativos.

 

En ocasiones también como teatro forum, después de presentar esta pieza de 15 minutos, se ofrece un debate o más información en torno a las intersexualidades. Con la pieza actual, nos planteamos 3 ejes: El eje de denuncia y visibilización, el eje de celebración y el eje de propuestas.

 

Esta es una pieza en la que las espectadoras podrán conocer aquellas denuncias de todas la violencias vividas por personas intersex, y de la misma forma, acceder a la visibilización de sus malestares. El segundo eje es para celebrar esta diversidad fascinante de cuerpos. Proponiendo que sean cuerpos que se asumen también como territorios de deseo, habitables, territorios fascinantes, territorios a reclamar porque rompen con la norma binaria, más aún cuando, todas estas últimas cuestiones han sido invisibilizadas, obstaculizadas o descartadas.

 

Y como deseo, obviamente, que gire y que circule lo máximo posible, pues es una pieza que creemos que puede mover tanto por el circuito escénico, como por el de políticas públicas LGBTIQ o en entornos educativos. Así que, estamos enormemente agradecidas por esta primera parada que será en Iruñea, presentando esta pieza, que esperamos que siga circulando lo máximo posible.

Estamos hartas de que el único archivo que recoja nuestras vivencias sea un archivo médico.

Habláis de este proyecto como un cuento que rastrea la evolución del mito hermafrodita hasta la actualidad, y lo que es más importante, cómo cambia la historia cuando una se re-apropia de la historia y la narra en primera persona. Expresabáis en la escocesa.org que “estáis hartas de que el único archivo que recoja vuestras vivencias sea un archivo médico”. ¿Cuáles son los daños, sesgos, o discursos constreñidos que ha generado esta historia no narrada en primera persona sobre la realidad intersex? Y ¿cuál es vuestra narración? aquella que también desde aquí queremos promover para que nos atraviese a todas.

 

L.V.K:  En torno a las intersexualidades se han generado muchos mitos, como por ejemplo, que tiene dos sexos, que tiene que ver con el hermafroditismo, cuerpos que son un tercer sexo. Las personas intersexuales no tenemos dos sexos, porque no existen dos sexos como tal, eso querría decir, que hay dos únicos dos sexos válidos y no es así.

 

El sexo por mucho que nos lo intenten explicar desde una lógica que intenta hacer permanecer la norma binaria, no es así. El sexo es todo un continuo, y cómo digo, hay veces, que por esa construcción de esos indicadores médicos, hay algunos cuerpos que no encajaban en el relato normativo. Estos cuerpos han venido poniendo en jaque históricamente este relato, y no convenía que se explicarán los sexos desde ahí. Las personas intersex no tenemos los dos sexos, ni somos capaces de autoreproducirnos.

 

Está este mito del caracol hermafrodita, aunque sí que es cierto que nos hemos apropiado de esta palabra, y queremos embellecerla y resignificarla. Y támpoco somos un tercer sexo, porque eso no hace mas que estigmatizar, esa tercera casilla. Desde el activismo intersex al menos, en el europeo y occidental, que es al que hemos tenido más acceso, y aunque haya habido propuestas en algunos paises de una tercera casilla en la mención de sexo, no reivindicamos esa tercera casilla.

 

Las personas intersex tampoco estamos enfermas, no tenemos una malformación ni una patología, nuestros nuestros cuerpos están sanos, lo que pasa es que no nos los han explicado. Y lo que no se explica no se puede imaginar, y lo que no se imagina, no se puede desear.

 

Todos esos mitos han alimentado ese relato que no era el nuestro. Un relato que no era en primera persona. Nosotras apostamos por hacernos protagonistas, por explicar nuestra propia historia, por tejer un relato colectivo de historias intersex. Y de alguna manera aspiramos a que ese relato interpele al público endosex, es decir, a las personas que no son intersex. Y sobre todo, interpele para que desde la diversidad que está presente en todos los cuerpos puedan empatizar. Porque cuerpos que rompen la norma hay muchos, de hecho, nosotras creemos que todos los cuerpos la rompen, porque es muy difícil cumplir con los mandatos de la heteronorma. Es muy difícil, porque el sistema heteropatriarcal es un sistema muy rígido para todas las personas, y porque no hay nadie 100% hombre ni 100% mujer. Eso es imposible. Aspiramos a interpelar a esas experiencias que no son intersex, pero que desde su propia diversidad pueden entender la violencia que estos cuerpos han recibido. Porque cuerpos que reciben violencia hay muchos. Las compañeras gordas, bolleras, compañeras con diversidad funcional, compañeras racializadas…hay muchas compañeras que pueden entender. Pero no sólo las que reciben un tipo de violencia heteropatriarcal concreta, sino también cualquier cuerpo. Y aspiramos a eso, a interpelar a esas otras historias, que puedan empatizar y que puedan ayudarnos a tejer un relato que no solamente sea un relato intersex, sino un relato de todas.

 

Y aspiramos por tanto, aunque sea una utopía, al desetiquetado. Porque, el día en que un cuerpo intersex, aunque podría ser otro tipo de cuerpo oprimido, sea entendido como parte de la diversidad, como parte de la posibilidad natural de nuestros cuerpos, entonces no tendrá sentido la categoría intersex, porque la categoría intersex nace de la violencia que reciben esos cuerpos. Desde ese sentido aspiramos a que todas esas etiquetas puedan desvanecerse, pero no porque entendamos que todas somos diversas, que eso creo que estamos en camino de entenderlo, sino porque acabemos con todas la violencias que reciben esos cuerpos.

Teníamos que buscar la manera de que diferentes personas nos contarán sus vivencias sobre la intersexualidad, contando que son experiencias muy silenciadas, muy sufridas y que puede ser que quieras permanecer en el armario.

Habláis de hacer un llamamiento a la horda intersex. Presentáis a la hermafrodita a caballo, no como una guerrera, sino como una amante capaz de reclutar, cuerpos hasta ahora impensables, y por lo tanto difíciles de desear. Creemos que ha sido clave a la hora de desarrollar vuestro proyecto. ¿Qué queréis decir con este llamamiento? ¿Por qué se necesitan hordas intersex?

 

R.L:  Esta es una motivación muy fuerte desde el inicio del proceso de creación. Y ya en la palabra horda estuvimos un buen rato para decidir qué era exactamente lo que queríamos reclutar. Si era una armada, era una guerrilla… y llegamos a horda porque tenía esta idea de organización desorganizada, que era lo que queríamos promover. Este juntar voces intersex, nace de la pieza “Que no salga de aquí”, la obra previa a “Hermafroditas a Caballo”, que le da nombre al colectivo. Por cierto, es una frase textual que reciben muchas de las personas diagnosticadas de intersexualidad. Se les pide que no lo expliquen porque eso va a desbarajustar su vida, y es ahí donde está el gran problema, en no compartir.

 

En el espectáculo “Que no salga de aquí” la voz de la intersexualidad era una, y era la de Laura Vila. Era una única voz y había diferentes personajes, y partía de una única experiencia. Aunque es cierto que tu experiencia no es únicamente tuya, porque bebes de muchas cosas, porque las compartes. Pero estábamos hablando sobre todo de una vivencia concreta. Y por ello, para este segundo espectáculo, queríamos que esta vivencia fuera compartida, recoger muchas voces y elaborar una para nuestro espectáculo.
Por una parte queríamos hacerlo en la ficción, queríamos explicar como pasan en la historia a formar parte de esta horda, pero nos dimos cuenta que lo teníamos que hacer también, en la realidad. O sea, que teníamos que buscar la manera de que diferentes personas nos contarán sus vivencias sobre la intersexualidad, contando que son experiencias muy silenciadas, muy sufridas y que puede ser que quieras permanecer en el armario.

 

Nos planteamos hacer un llamamiento en redes sociales para ser reclutado para esta horda. Lo que planteamos a las personas que contestaban a este llamamiento, consistía en enviar una serie de preguntas pero un poco a modo de juego, no tanto un cuestionario, sino cosas que fueran algo divertidas de contestar y colaborar. Con las voces de estas personas, que fueron más de 20, compusimos, no sólo el relato, sino la parte visual del espectáculo. Hay un momento en el que hay una serie de proyecciones sensoriales que están compuestas con las respuestas de este llamamiento. Nosotras consideramos que hemos reclutado y que estamos reclutando una horda que cada vez que hacemos el espectáculo va creciendo.

Entendidas las hordas intersex, como redes de personas intersex que se encuentran, se apoyan y avanzan hacia la conquista del derecho a la integridad, al placer y a vivirse libremente. ¿Qué redes existen hoy en día, a las que cualquier persona intersex podría sumarse? ¿Podríais decirnos alguna?

 

L.V.K: Actualmente existen muchas redes a las que a través de las redes sociales se accede rápidamente.

 

En el estado Español, ha habido históricamente un activismo más “médico”, porque hace unos años se organizaba sobre todo en torno a grupos de apoyo a familiares y persona de adultas que se etiquetaban con una categoría médica concreta: Grupo de apoyo a… y aquí entraría la diversidad de etiquetaje médico de síndromes y malformaciones varias. Aunque esos grupos de apoyo han tenido un carácter muy médico, también es cierto que nos ha permitido tejer unas redes para encontrarnos más allá de lo médico, porque lo que necesitábamos era encontrarnos, identificarnos, tener referentes y organizarnos.

 

Además de mucho diálogo con los médicos, que necesitaban que alguien les explicase de qué va el cuento. Pero después han ido apareciendo nuevos colectivos. Es algo muy reciente de los últimos años, colectivos de personas intersex más allá de la categoría médica. Eso es lo interesante de la revolución de los últimos años en cuanto al activismo intersex.

 

En el 2019 apareció en el Estado Español la primera organización intersex por la diversidad corporal que se desvinculan de las categorías médicas, y ahí entrábamos cuerpos diagnosticados de muchos tipos, pero que al final tenían experiencias muy comunes. Esta organización es la organización Kaleidos ( https://kaleidosintersex.com/visibilidad-intersex-2/ ) a nivel estatal. Además de esta, sigue habiendo grupos de apoyo, en el que algunas de nosotras nos hemos ido encontrando como el grupo GrapSia (https://grapsia.org/) . Estos grupos de apoyo, conviven con estas organizaciones intersex y colectivos que también van apareciendo. Hace poco, hemos formado el colectivo “I de Intersex” (ideintersex@gmail.com) con Mer Gomez, que también intenta ser un colectivo intersex por la diversidad y por la visibilidad.

 

En el contexto Europeo y occidental en cambio, hay cada vez más visibilidad, cada vez más colectivos y cada vez más personas individuales tejiendo redes a través de las redes sociales, internet y las nuevas tecnologías, elaborando sus propios relatos de vida, desarmarizandose y haciendo visibilidad desde su propias experiencia e ir creando referentes. Uno de los grandes problemas, es que no teníamos referentes, sobre todo, y me parece importante, es que han sido historias, que además de toda la violencia que han recibido de manera explícita, han recibido la receta del silencio. Y esto ha estado presente en todas las experiencias intersex que conozco. El silencio era algo que se recetaba desde la consultas, y que hemos mantenido todas nosotras. Ese silencio, hacía que no nos fuera fácil encontrarnos entre nosotras. Nadie nos facilitaba el encuentro y nosotras mismas rechazamos o nos costaba acceder a esas compañeras. Yo tuve muy integrado el discurso del silencio y no se lo conté ni a mi gente más íntima. Entonces empezar a tener referentes, en este sentido, es muy empoderador. Porque que haya adolescentes hoy en día que saben que son intersex y que tienen acceso a relatos de vida empoderadores, desde la celebración de nuestros cuerpos, desde el encuentro, desde esta diversidad más eufórica creo que eso es tremendamente transformador.

El silencio era algo que se recetaba en las consultas.

¿Por qué es importante hacer redes? ¿Sería interesante también aquí en Navarra? Alguna recomendación..

 

V.R.T: Precisamente en la obra hablamos de la importancia de hacer redes, porque a muchas personas intersex se les ha invitado a pensar “Para qué te vas a juntar con otras personas, ¿para llorar?”. Si se impide que los cuerpos y las identidades disidentes no hagan redes es porque conoces la fuerza de hacer redes.

 

Al hacer una red la voz se hace más fuerte, la lucha más intensa, el empoderamiento más sólido, las seducciones se expanden… y sabemos la importancia de hacer redes, no sólo con perfiles intersex sino sobre todo con perfiles que también sufren violencias heteropatriarcales. Entonces para las personas que se viven y se piensan como identidades no normativas o disidentes en Navarra, al margen de las asociaciones que ya cuentan, si son personas específicamente intersex pueden remitirse a esos colectivos que ya existen o escribirnos directamente a nosotras, en redes (Colectivo Qué No Salga de Aquí).

 

Y sobre todo animarles a que no tengan miedo a llamar a todas esas asociaciones con las que puedan intuir que tiene sintonía, porque si finalmente esa no es su asociación, seguramente esa asociación te pone en contacto con otra y hay una gran red de trabajo a la que acudir.

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11 de octubre: Día de la salida del armario

El 11 de octubre se celebra el día de la salida del armario a nivel mundial. Las personas LGTBI+, tenemos que salir del armario en infinidad de ocasiones a lo largo de nuestra vida. Mucha gente cree que con salir una vez es suficiente, pero esto no es así, ya que muchas se tiende a presuponer que la persona que tenemos delante es cis y hetero “mientras no demuestre lo contrario”. Es decir, en nuestra sociedad existe la presunción de cisheterosexualidad, mientras la persona no diga lo contrario y esto nos obliga a tener que salir una y otra vez del armario. Puede que hayas salido del armario en tu familia, pero luego vas a clase o al curro y también tienes que contarlo en ese especio, ya que si no, lo dicho, la gente presupone que eres cishetero. Luego, puede que cambies de compañerxs de clase o curro, y otra vez lo mismo, tienes que volver a “salir”. Si haces nuevas amistades, si estás en un equipo deportivo, un grupo de teatro… Sea lo que sea, tienes que contarlo una y otra vez. 

Esto no ocurre a una persona cishetera, es decir no tiene que salir del armario, ya que como todo el mundo presupone que es cisheterx y en este caso, lo es, siempre está fuera del armario. Es interesante que reflexionemos sobre esto y que no presupongamos la identidad u orientación de nadie, que siempre la preguntemos y que en nuestra forma de expresarnos demos lugar a las diferentes formas de ser, desear y expresarse, sin encasillar a nadie. 

Para todo esto, es muy importante la visibilidad en diferentes ámbitos, para que podamos vivir fuera del armario y sin armarios libre y tranquilxs. Para ello, es importante crear referentes en diferentes sectores y espacios. Hoy os invitamos a conocer a: Peio Aldaz, quien puede ser una persona referente en el mundo de la música, para las personas LGTBI+ de Navarra y haciendo música en euskara, ya que en esta super canción  que acaba de publicar habla de la relación y el deseo entre dos hombres. ¡Esperamos que consiga que con ella meneéis el cuerpo igual que lo ha conseguido con nosotrxs!

 

4 de septiembre: Día de la Salud Sexual. Sexualidad y discapacidad.

Desde que en 2010 la Asociación Mundial para la Salud Sexual (AMSS) llevara a cabo la iniciativa de establecer el 4 de septiembre como el Día Mundial de la Salud Sexual hemos ido obteniendo muchos logros y avances en materia preventiva y educativa. Ejemplo de ello es el cambio significativo que ha habido en la manera en la que la Educación Sexual aborda la salud de las personas. Tradicionalmente, la visión que se tenía hacia la salud sexual era desde el riesgo y el peligro. Esto provocaba que la sexualidad fuese vista como algo que era mejor evitar. Se hablaba únicamente de todo lo malo que puede pasarnos: enfermedades, infecciones, embarazos no deseados… y se dejaba de lado que una vivencia saludable de la sexualidad no solo es prevenir riesgos, también implica descubrir placeres, conocer nuestro cuerpo, quiénes somos, qué nos gusta y qué no, cuáles son nuestros límites, tener en cuenta todas nuestras emociones, tener en cuenta la responsabilidad afectiva, tener nuestro espacio de intimidad o los cuidados entre otros muchos elementos.

 

Tener conciencia de ello hoy en día implica un gran proceso de deconstrucción puesto que las personas que nos cuidaron y educaron, en su mayoría, no aprendieron ni se les enseñó a gestionar estos elementos, lo que implica que nosotres tampoco hemos aprendido a gestionarlo desde txikis.

 

Esta situación todavía se intensifica más cuando hablamos de las personas con discapacidad. En especial de las personas con discapacidad intelectual y/o motora, personas a las que directamente se les niega constantemente el disfrute de su sexualidad. Socialmente se les observa como si tuviesen una infancia eterna, es decir, siempre con un sentimiento de inmadurez e inferioridad. No solo se les niega la sexualidad, sino que se tiene una actitud punitiva ante cualquier acción que puedan realizar. No se tiene en cuenta la intimidad ni el espacio personal y las personas profesionales no están formadas correctamente y no existen materiales adecuados ni adaptados, lo que dificulta la transmisión de conocimientos en educación sexual entre otros.

 

Todo esto lo que provoca es que se desconozca dónde están los límites sociales en torno a la sexualidad, se crean muchas confusiones entre la diferencia de un enamoramiento, una pareja o una amistad. La negativa a tu intimidad crea un sentimiento de que tu cuerpo no es tuyo y que tu espacio no te pertenece, lo que provoca que en muchas ocasiones se generen situaciones de ansiedad, estrés y en muchos casos, abusos, además de una estabilidad emocional prácticamente nula.

           

Todas las personas, tengamos o no una discapacidad, tenemos los mismos derechos y obligaciones y tenemos libertad y dignidad, simplemente por el hecho de que somos únicas e irrepetibles. El derecho a una vivencia sana de la sexualidad es uno de ellos, entonces ¿qué podemos hacer?

 

Existe una guía creada por Carlos de la Cruz, Director del Máster en Sexología de la Universidad Camilo José Cela y Natalia Rubio, Presidenta de la Asociación estatal Sexualidad y Discapacidad, que nos puede ser de gran ayuda a la hora de poder tratar a educación sexual y el fomento de una vivencia saludable de la sexualidad para personas con discapacidad.

 

En primer lugar, hay que entender que esta labor es tarea de todos los organismos que forman el entorno de la persona: Personal técnico, familia, instituciones públicas, la sociedad y la propia persona en cuestión. La participación conjunta de estos organismos favorece la consecución de los objetivos de manera satisfactoria. Pero sobre todo, hay que tener en cuenta a la persona con la que estemos trabajando, sus necesidades y sus demandas y valorar en qué espacios podemos o no podemos incidir.

 

La actuación, según Sáinz (2011), tiene que basarse en 3 pilares principales: Atender, Educar y Prestar apoyos.

 

  • Atender: Es necesario atender la sexualidad de las personas con discapacidad, para ello hay que tener en cuenta sus necesidades y demandas, todas merecen una atención primaria y resolverlas de la forma que sea posible. Las dudas, curiosidades e intereses también merecen ser atendidas, siempre teniendo en cuenta una mirada inclusiva y abierta de la sexualidad, así como los deseos y motivaciones y situaciones que se generen. Atenderlas desde una mirada de cultivo que favorezca situaciones saludables y evitando situaciones que puedan dañar a la persona o al resto y colectivos.

 

  • Educar: Es necesario educar la sexualidad de las personas con discapacidad desde un enfoque positivo, facilitando que aprendan a conocerse, adquirir una noción positiva de une misme aceptándose. Conociendo y estableciendo sus límites, sus luces y sus sombras. Aprender a expresar la sexualidad de una manera saludable y satisfactoria, entendiendo que la sexualidad está presente en todas las etapas de la vida, adaptando las informaciones y aprendizajes a cada una de ellas.

 

  • Prestar apoyos: A cada persona de manera personal e individualizada, todas y cada una de las personas que vivimos en este planeta somos únicas y cada una tenemos nuestras características, nuestras fortalezas y debilidades. Hay que tener en cuenta las circunstancias personales y del entorno.

 

En conclusión, hay que poner el acento en las personas, ellas son las protagonistas de sus historias de vida, todo ello para que puedan vivir su sexualidad de forma única, personal y responsable (Sáinz, 2011).

 

Enlace a la guía: En el plural de las sexualidades: Atender, educar y prestar apoyos a la sexualidad de las personas con discapacidad

 

Bibliografía:

Sáinz, M. (2011). En el Plural de las Sexualidades: Atender, Educar y Prestar Apoyos a la Sexualidad de las Personas con Discapacidad Intelectual . Fundación de Educación para la Salud, Real Patronato sobre Discapacidad.

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