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Sexualidad

El concepto sexualidad hace referencia a la manera en que cada persona vive el hecho de ser un ser sexuado, es decir, a las infinitas formas de ser.
Existen tantas formas y expresiones como personas hay. Todas las personas somos diferentes y todas integramos caracteres femeninos y masculinos en distintos niveles en función de cada persona.

Estos caracteres, igualmente, son de orden biológico – psico – sociocultural. En consecuencia, no existe un único modelo de hombre y mujer.

Por todo ello, afirmar y tomar como referencia que hay un único modelo de hombre o mujer es erróneo y discriminatorio. Estas afirmaciones están basadas en normas estrictas que jerarquizan unas formas de ser, sentir y expresarse sobre otras, invisibilizando la diversidad que nos caracteriza.

Las siglas claras:

LESBIANA

Mujer que siente deseo erótico hacia otras mujeres.

 

Etimología e Historia: La palabra «lesbiana» está derivada del nombre de la isla griega de Lesbos, hogar en el siglo V a.C. de la poetisa Safo. De los escritos que se han conservado, se ha deducido que un grupo de mujeres jóvenes estaban a cargo de Safo para su instrucción y diversión. Los poemas de esta poetisa y sus pupilas versaban sobre las relaciones entre mujeres, sus vidas cotidianas y rituales. Por todo ello, la expresión mujeres “Saficas” también se utilizó para referirse a mujeres que tenían relaciones eróticas con mujeres.

 

Mayor discriminación: la cultura patriarcal existente en nuestras sociedades genera una mayor discriminación de las mujeres bisexuales, lesbianas y trans. Estas personas somos abocadas a situaciones de violencia y discriminación por nuestra identidad y orientación debido a los patrones marcados que jerarquizan unas formas de ser, sentir y expresarse sobre otras.

 

Las lesbianas podemos ser masculinas y femeninas, creer que tener una manera de expresión conlleva una orientación es erróneo, ya que no hay una lesbiana igual a otra, y no hay nada que nos haga saber la orientación del deseo erótico de la persona que tenemos enfrente, excepto, preguntárselo.

GAY

Hombre que siente deseo erótico hacia otros hombres.

 

Etimología e Historia: este término entró en nuestra cultura a través del inglés que, a su vez, se había tomado, hacia el siglo XII, de los franceses, que utilizaban el término para designar a personas de carácter alegre y despreocupado. A Francia llegó del sustantivo latino gaudium (gozo).Pero, en realidad, esta palabra ya existía en el léxico del castellano con la forma gayo que significaba también alegre o vistoso; un adjetivo que quedó en desuso con el tiempo. En 2001 la RAE aceptó el término gay: “dicho de una persona, especialmente de un hombre que siente deseo erótico hacia otro hombre, aunque la palabra gay también fue válida para designar a lesbianas: ‘mujer gay’. (Continente Americano)
Con el tiempo, en respuesta a que el término “homosexual” hacía referencia a lo patológico, la palabra gay fue apropiada como autodefinición y despojada de las connotaciones negativas.

 

Los gays podemos ser masculinos y femeninos, creer que tener una manera de expresión conlleva una orientación es erróneo, ya que no hay un gay igual a otro, y no hay nada que nos haga saber la orientación del deseo erótico de la persona que tenemos enfrente, excepto, preguntárselo.

TRANS

La T en el acrónimo LGBTI+ se refiere a un término paraguas, general e inclusivo, que engloba a aquellas personas cuya identidad es diferente de las expectativas culturales basadas en el sexo que se les asignó al nacer.

 

Incluye personas transexuales, transgéneros, genderqueer/queergéneros, con expresión de género diverso y otras variaciones de género. Trans con un asterisco hace hincapié en la diversidad a la hora de concebir el cuerpo, la identidad y las vivencias que van más allá de las normas sociales.

TRANSEXUAL

Persona cuyo sexo sentido no coincide con el que se le supuso al nacer en base a sus genitales.

 

En la mayoría de los casos, los hombres tienen pene y las mujeres tienen vulva por ello, en el proceso de gestación para asignar el sexo al bebé se toman como referencia los genitales. Ahora bien, ser mujer o ser hombre no radica en los genitales, ni estos lo determinan. Es la autopercepción la que determina la identidad.

 

Cita: “Los genitales son una buena hipótesis aunque un mal axioma” Joserra Landarroitajauregi

 

Existen una serie de ideas erróneas en torno a la transexualidad:

 

Decir que ha nacido en un cuerpo equivocado. El cuerpo de alguien no puede estar equivocado, simplemente es ese, el suyo, diferente del resto. El cuerpo no es como una prenda de vestir, que puede ser o no de tu talla. En todo caso, a consecuencia de los cánones establecidos de lo que se supone que ha de ser un hombre o una mujer, las personas y no solo las personas trans se someten a cambios corporales, pero esto no es sinónimo de nacer en un cuerpo equivocado.

 

Decir que se hace un cambio de sexo. Cuando se hace esta afirmación se refiere al cambio de morfología en los genitales. Los genitales habitualmente son utilizados como sinónimo de sexo, pero como ya hemos mencionado en la definición, no son estos los que determinan el sexo, sino la percepción propia de la persona. Por lo tanto, no cambian de sexo, sino más bien cambian la categoría sexual que el resto, atendiendo únicamente a la morfología de sus genitales o cromosomas, les ha asignado.

 

Unido a esto, sale a la luz otro error: el pene y los testículos son el genital de un hombre y la vulva de mujer. Al igual que hemos mencionado que el cuerpo no puede estar equivocado, una parte de este, como es el caso de los genitales, tampoco puede estarlo. Por ello, una vulva será de mujer si pertenece a una mujer y un pene y testículos será de hombre si pertenece a un hombre. Este error proviene de la idea de que la mayoría de hombres tienen pene y testículos y la mayoría de mujeres tienen vulva, pero no todas. Por ello, la propia realidad obliga a ampliar todas las posibilidades corporales que existen para que todas las personas estén incluidas.

 

Un hombre que quiere ser mujer o viceversa. Ser mujer u hombre no es cuestión de querer o no querer, no se elige, sino que se es. Otra cuestión son los elementos que una mujer o hombre transexual elija para ser vista por el resto como la mujer o el hombre que es.

 

En conclusión, la manera más fiable para saber quién tenemos delante es preguntándole y en el caso de que aún no pueda expresarse, dándole el tiempo necesario para ello.

BI (BISEXUAL)

Persona que siente deseo erótico tanto por hombres como por mujeres.

 

Etimología e Historia: Esta palabra se forma del elemento compositivo bi-que significa dos o de a dos y del latín sexualitis que se refiere a la condición sexuada de los individuos de una especie y, que en el caso de los humanos, se extiende a esferas no meramente biológicas.

 

Desde la antigua Grecia se han registrado comportamientos bisexuales. Ahora bien, esta orientación sexual ha sido invisibilizada y dejada de lado por las socialmente aceptadas prácticas heterosexuales y las ahora más aceptadas prácticas homosexuales.

 

 

A lo largo de la historia se han hallado algunas comunidades y se han presentado ciertos acontecimientos y encuestas que permiten poner en duda las posiciones radicales sobre lo que es la bisexualidad, invitando a las personas investigadoras a ampliar su concepción de la bisexualidad.

INTERSEXUAL

Cuando hablamos de intersexualidad en el acrónimo LGBTI+ es para hacer referencia a aquellas personas que nacen con características sexuales internas (genitales internos o cromosomas) o sexuales externas (genitales externos) que varían respecto a la norma médica o social establecida para el cuerpo de hombre o mujer.

 

Como en el caso de la transexualidad, los genitales son aquello en lo que se basa la comunidad médica y judicial para asignarnos uno u otro sexo. En el caso de estas personas, en una primera prueba clínica si no responden a los estándares de la genitalidad normativa según el criterio médico, será la prueba cromosómica (XX o XY) la que determine a cuál de las categorías pertenece.

 

La identidad no la determinan ni lo genitales internos y externos, ni los cromosomas sino la percepción propia del persona. Por lo tanto, sus genitales, al igual que su codo, sus párpados o sus pies serán simplemente eso, una parte más de su cuerpo.

 

Esto último va estrechamente unido con otro error en torno a la intersexualidad, qué es la necesidad de intervenir quirúrgicamente cuando se es un bebé para construir una vulva o un pene “normativo” con el objetivo de generar coherencia entre el sexo asignado al nacer y la morfología de sus genitales.

 

Salvo en los casos en los que está en peligro la vida del bebé, estas intervenciones pueden posponerse hasta que la persona pueda decidir, ya que, esos genitales cumplen con las funciones fisiológicas necesarias al igual que el resto. Será la persona quien decida si realizar alguna modificación morfológica o no.

PLUS

A día de hoy el colectivo es tan plural que no solo se han ampliado sus siglas (originalmente LGTBI para referirse a Lesbianas, Gays, Trans, Bisexuales y personas intersexuales) sino que se ha añadido un “plus” o “+” al final del nombre del mismo para no alargar indefinidamente su denominación y también, poder así, dar visibilidad a todas esas orientaciones e identidades que no tienen cabida en las primeras siglas, y que al igual que las anteriores, somos no normativas, y queremos ser también visibilizadas. El acrónimo podría contener todas las letras del alfabeto, o tantas letras como personas, ya que toda las personas somo únicas e irrepetibles.

Hemos seleccionado estos videos alusivos para que los disfrutéis 🙂