¿Qué es?
La LGTBIfobia es una construcción cultural, reforzada por la educación y la socialización.
Pero como creación cultural y social, debe entenderse como un ataque al reconocimiento de la diversidad y rechazo estructural a las libertades y valores humanos y civiles.
¿Cómo se manifiesta?
Rechazo de la diversidad de orientación sexual, expresión de género e identidad sexual o de género.
Se expresa en un continuo: desde el rechazo hasta la violencia. No todas las expresiones tienen la misma naturaleza y consecuencias, pero forman parte de la misma construcción.
¿Contra quién se dirige?
Quienes se sitúan al margen de las normas del sistema sexo/género,
familiares y amistades de personas LGTBI +.
La dimensión personal y social se cruzan a la hora de entender la profundidad de estas violencias: más allá de la vivencia única hay que situar la cultura del rechazo y discriminación que las acciones LGTBIfóbicas contribuyen a perpetuar.
Por ello, visibilizar todo tipo de violencias LGTBIfóbicas contribuye a la transformación cultural que aspira al respeto y la aceptación de la diversidad como valor social.
¿Cómo se transmite y se perpetúa?
1. LGTBIfobia cultural:
Este tipo de discriminación hacia las personas LGTBI+ se basa en leyes no escritas que son transmitidas de generación en generación a través de la transmisión oral y la imitación de conductas. La mayor parte de las expresiones de LGTBI+fobia tienen que ver con esta categoría. Se refiere a las normas sociales que funcionan en una cultura para legitimar la opresión y discriminación.
Por ejemplo:
2. LGTBIfobia institucional:
Se produce cuando las administraciones no hacen visible la discriminación que viven las personas lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales, transgénero e intersexuales, también denominadas personas LGTBI+.
Cuando las instituciones públicas no propician el reconocimiento de que la LGTBIfobia, en todas sus modalidades y expresiones, es un problema de discriminación que atañe a toda la sociedad y que para erradicarla es necesario transformar importantes aspectos de las estructuras e instituciones del Estado, así como otros aspectos sociales.
Por otro lado, se trata del tipo de LGTBIfobia que tiene que ver con normas formalizadas y presentes en la normativa de las organizaciones, tanto públicas como privadas. Por ejemplo, en leyes que penalicen las acciones asociadas con la homosexualidad y transexualidad o estatutos de empresa que justifiquen los despidos a personas LGTBI+.
Por ejemplo:
Leyes que penalizan las acciones asociadas con la homosexualidad y transexualidad.
● En 70 países las relaciones sexuales entre personas adultas del mismo sexo son ilegales o están penalizadas de facto. De ellos, 26 castigan solo a los varones.
● 11 países castigan con la pena de muerte a las personas adultas del mismo sexo que mantienen relaciones sexuales consensuales o es una pena posible técnicamente.
● 26 países tienen penas que van desde los 10 años de cárcel a la cadena perpetua.
● 31 países las castigan con hasta 8 años de cárcel.
● 2 países criminalizan de facto este tipo de relaciones.
Existen convenios laborales que no incluyen protocolos contra la LGBTI+fobia ni protocolos de acoso por orientación e identidad, medidas de contratación para personas trans, instrumentos de sensibilización dentro del lugar de trabajo, etc.
También se incluyen en esta categoría las muestras de LGTBIfobia promovidas por ciertos colectivos religiosos, incluso aquellos que no cuentan con una organización muy definida o no cuentan con textos sagrados, si bien, en este caso, se trataría de un fenómeno a caballo entre la LGTBIfobia cultural y la institucional.
¿Cómo se expresa y permanece latente?
Existen personas LGTBI+ con un alto nivel de homofobia interiorizada reflejada por la actitud hostil y el rechazo que tienen hacia otras personas LGTBI+, la denigración de la propia homosexualidad como estilo de vida y la falta de voluntad para revelar a los demás la propia homosexualidad.
2. LGTBIfobia conductual:
Este concepto hace referencia a las expresiones objetivas de LGTBIfobia, por parte de individuos, que no se escudan en ninguna norma para discriminar a las personas LGTBI+ por el hecho de serlo. Las formas que puede adoptar la LGTBIfobia conductual son prácticamente infinitas, tan variadas como las conductas humanas.
Por ejemplo: