-1
archive,category,category-servicios,category-280,stockholm-core-2.3,select-theme-ver-8.9,ajax_fade,page_not_loaded,menu-animation-underline-bottom,header_top_hide_on_mobile,,qode_menu_,wpb-js-composer js-comp-ver-6.6.0,vc_responsive

#Defenderharrotu

A causa de la situación de Harrotu, compartimos las palabras que le salen a una compa al respecto: 

 

Estas reflexiones me han surgido volviendo a ver la comisión de asuntos ciudadanos del martes 12 de enero, tras la exposición y defensa de Harrotu de le compi Edur y la posición tomada por cada grupo municipal, en especial la de PSN que decidió abstenerse, ante la declaración presentada por EHBildu y GeroaBai.

«Nosotros personalmente estamos tranquilxs. Yo creo que debemos estar tranquilos, hasta fecha de hoy todo se ha cumplido, no nos pongamos la venda antes de la herida» Maite Esporrín.

La venda antes de la herida, me detengo en esta afirmación.

Cuando hablamos de heridas y de personas LGBTIQ+ y Transbollomarikas, hablamos de muuuuuuchas y de herida que también vienen de muuuuuuuuuuucho tiempo atrás. Hablamos de heridas provocadas por la invisibilización, discriminación directa e indirecta, acoso, maltrato, asesinato y un sinfín de vejaciones que se escriben sobre, bajo, contra, hacia, en.… nuestras espaldas. Heridas que se han (y sigue siendo así) combatido, compartido, sanado, se han cuidado, reivindicado, legitimado, visibilizado desde la lucha de las personas LGBTQ+ y Transbollomarikas sin ningún apoyo (incluso el auténtico rechazo) de las instituciones y quienes han gobernado Nafarroa. Y digo esto, porque aquí en el corralito Floral hasta 2016 (casualidad cambio de Gobierno, formado por GeroBai, EhBildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra), no existía absolutamente nada en materia LGBTIQ+ en políticas públicas. Lo que quiere decir(-nos): Las movidas esas que nos pasan, afectan, atraviesa incluso nos parten a las bolleras, trans, maricones, y esxs cuatro degeneradxs, no son tan importantes, ni graves y además se van solucionando con el tiempo por si solas (y quien se ha queda por el camino, simples daños colaterales que irán desvaneciéndose).

Por lo tanto, si hacemos memoria histórica LGBTIQ+ y Transbollomarika, esa herida que ella menciona, ya estaba muy hecha.

¿Por qué traigo lo de la herida? Porque las heridas que tenemos en nuestras biografías, individuales y sociales, están altamente ligadas con la confianza. La confianza en una misma y en la(s) otra(s) persona(s) (y en lo que estas prometen y comprometen). Estas últimas, casualmente, a veces tienen el poder de dirigir una ciudad, hacer política institucional y decidir a dónde se destinan los recursos de un pueblo entero.

Y aquí voy a citar otra afirmación haciendo referencia a Harrotu “Hemos pasado un año, que iba a ser una tragedia, que iban a cerrar Harrotu, ¿qué ha pasado? absolutamente nada…” (Maite Esporrín). 

Si han pasado cosas, han pasado muchas cosas, y por cierto pueden estar ligadas a los compromisos que ha cogido la concejala María García Barberena. (Por enumerar algunas y no detenerme demasiado): En diciembre se comunica en una reunión a lxs colectivos y demás gentes que en enero de 2020 (a pesar de estar ya firmada la prórroga por un año más) Harrotu será cerrado por la supuesta duplicidad con Kattalingune. Pregunté (lo pregunté yo y sé muy bien lo que escuche) sobre que fechas se nos estaba hablando y se me respondió que hacia el 15 de enero 2020 (fecha aproximada, pero bastante lejos de 2021). Ante esto gente de diferentes colectivos y gentes individuales decidimos:

– Salir a la calle a denunciar los hechos.

– Hablar con todo chichifu en el Gobierno de Navarra.

– Solicitar en repetidas ocasiones participar en comisiones en el ayuntamiento de Iruñea (pospuesta continuamente por N+)

– Ante la preocupación de este corta y pega de servicios, preparar una propuesta y presentarla a todo chichifu entre marzo y julio, para dejar constancia sobre cuáles son los mínimos de Harrotu.

– Ante el presupuesto de 60.000 euros (aunque sea aproximado, está muy lejos del actual) presentado por N+, reunión con todos los grupos y expresar un análisis (el de la gente de la calle) ante los medios.

– Ah! Si y en medio de todo esto una pandemia que aún ha agravado situaciones de exclusión que ya venían dándose dentro del propio colectivo.

Diría pues, que, si han pasado cosas, pero bueno, no quiero desviarme demasiado y vuelvo a lo de las heridas y su alta relación con la confianza, concretamente retomo el hilo con lo de las otras personas que a veces tiene el poder de decidir hacia qué sí (y hacia que no) se destinan nuestros (lxs de todxs) recursos. Esas personas (u otras, pero bajo las mismas siglas), a veces llevan dirigiendo una capital y un gobierno, no sé…muchos años también. Añadiría más, han formado parte (y siguen formando) de manera más o menos explícita, de las decisiones que han obviado, banalizado incluso contribuido a esas “tonterías que he mencionado arriba” que desde el principio de los confines nos pasan a las bolleras, marikas, trans y otras degeneradxs. Si esas de… invisibilizar, asesinar, discriminar, agredir, acosar, maltratar…

Todas esas cosicas, están generadas (y perpetuadas) por personas de carne y hueso como yo, y provocan heridas. Heridas que, por cierto, han dejado a mucha gente por el camino. Es por ello y necesario que quede bien claro, que para confiar en la persona que tienes enfrente, sobre todo si es de las que pertenece (o sus siglas forman parte) a grupos que han obviado, banalizado incluso contribuido a esas “tonterías que he mencionado arriba”, hace falta algo más que palabras y compromisos.

No va a ver nada oculto y al año que viene, vendremos aquí hablar si se ha cerrado Harrotu, si ha sido una tragedia y si todo es tan negro como ustedes lo plantean” (Maite Esporrín). Escuchando las heridas, las mías y las de todas aquellas que me preceden, me parece una irresponsabilidad no mirar los hechos con lupa y día a día. Con toda esta memoria veremos quién tenía realmente la venda (pero en lo ojos) y, lo digo bien claro, ojala sea yo.

#harrotudefendatu #defenderharrotu

 

 

Vida, Diversidad y Orgullo en el centro

Desde la Asociación Kattalingorri hemos realizado una introspectiva en el tiempo y nos gustaría compartirla con todas, todos y todes.

A lo largo de estos 20 años de recorrido Kattalingorri ha sido una herramienta y espacio de lucha, reivindicación, empoderamiento y visibilidad de la realidad de las personas LGBTIQ+. Fruto de las reivindicaciones históricas del colectivo LGTBIQ+, en la actualidad en Navarra disponemos de un marco jurídico propio y específico en materia LGBTI+. Es decir, que la lucha por los derechos de las personas LGTBIQ+ junto con el diálogo con las instituciones ha posibilitado que a día de hoy y en los últimos cuatro años tengamos entre otras cosas, dos servicios de atención a la diversidad sexual y de género en la comunidad.

En estos cuatro años, la puesta en marcha y gestión de estos servicios ha sido toda una aventura para Kattalingorri y para las personas y colectivos que hemos estado en esta lucha. Una aventura a la vez que toda una oportunidad para llevar a cabo algo que desde los colectivos LGTBIQ+ se ha reivindicado durante años.

Por un lado Harrotu, Centro LGTBI+ del Ayuntamiento de Pamplona, como espacio de encuentro en la capital, el cual, además de acercar la realidad LGTBI+ a la ciudadanía, presta atención profesional e impulsa el respeto por la diversidad sexual y de género.

Por otro lado, Kattalingune, Servicio LGTBI+ de Gobierno de Navarra, que presta servicio de manera descentralizada en diferentes zonas de Navarra y ha evolucionado en cuanto a contenido y presupuesto en todo su recorrido gracias a la lucha de los colectivos que conformamos Kattalingorri y aliadas/es/os. A día de hoy hemos avanzado en la visibilización de nuestras realidades y en la importancia de tener estos servicios de atención profesional, pero todavía queda bastante camino por hacer, por ello aquí seguimos.

Son tiempos difíciles, pues a pesar de que en Navarra conseguimos una ley para la promoción y defensa de la igualdad de las personas LGTBIQ+, continuamos sufriendo por la invisibilidad institucional y social, exclusión social y el rechazo directo por parte de algunas capas de la sociedad. En este sentido, que el desarrollo de leyes específicas en el Estado Español se siga retrasando, no favorece a que esto cambie.

Además de todo esto, la medidas para afrontar el COVID-19 están agravando situaciones que ya venían generando exclusión y sufrimiento: Casas que no son lugares seguros y dificultad para encontrar una alternativa, mayor precariedad laboral y aumento de temores de ser tu misma/o/e por miedo a que te echen, procesos de tránsito paralizados, vuelta al armario, mayor desamparo de las personas Trans en situaciones de exclusión social y un largo etcétera.

Nos parece indispensable que los derechos y la igualdad de las personas NO se jerarquicen y algunos quedemos en segundo plano, invisibles de nuevo, porque estamos hablando de derechos fundamentales que no se pueden obviar, más allá de una ideología o posicionamiento político.

Por todo ello vemos la necesidad de fortalecer las redes entre las personas LGTBIQ+, colectivos y aliadas/es/os, para la defensa y ejercicio de derechos. Seguir en el desarrollo y la reivindicación de servicios que atienden la realidad de las personas LGBTIQ+ públicos y de calidad. Apelar a las instituciones públicas, por un lado, a incluir de manera veraz la interseccionalidad en sus acciones con el objetivo de garantizar respuestas integrales y por otro lado, a mantener un diálogo activo con los colectivos LGBTIQ+.

Gracias a quienes nos precedisteis, fuerza y coraje a quienes somos y libertad para quienes vendrán.

 

Euskaraz irakurtzeko sakatu

Delitos de Odio

Un Delito de Odio es un acto delictivo recogido en el Código Penal, su peculiaridad es que es cometido motivado por las características personales contra quien va dirigido el hecho, tales como raza, religión, discapacidad, orientación sexual, identidad sexual o de género, etnia u origen de la persona objeto del delito, o incluso por la creencia del que realiza tal acto de la pertenencia de esa persona a determinado colectivo con las características personales anteriores. Puede ir dirigido contra una persona, sus allegados, sus propiedades, un grupo de personas, o incluso no dirigirse a ninguna persona en particular, sino a un colectivo.

 

En este tipo de delitos subyace una amenaza a todo el conjunto del colectivo al que pertenece la víctima. El acto delictivo puede ser contra una persona concreta, pero es al colectivo al que pertenece a quien va dirigida la amenaza de daño. Según la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, un 90% de los delitos de odio  no se denuncian, por lo que es muy importante rescatar todos esos casos en los que se ha atacado nuestra dignidad y están siendo ignorados.

 

El delito de odio es un concepto relativamente actual que tiene su origen en el concepto anglosajón del “hate crime”. La Unión Europea viene legislando durante la última década para luchar contra este tipo de situaciones. La definición más concisa y breve sería la pionera que definió la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa):

Un Delito de Odio es una infracción penal motivada por el prejuicio hacia el diferente.

Más tarde, se definió el concepto de delito de odio de forma más amplia como:

Toda infracción penal, incluidas las infracciones contra las personas y la propiedad, cuando la víctima, el lugar o el objeto de la infracción son seleccionados a causa de su conexión, relación, afiliación, apoyo o pertenencia real o supuesta a un grupo que pueda estar basado en la ‘raza’, origen nacional o étnico, el idioma, el color, la religión, la edad, la disfunción física o mental, la orientación sexual u otros factores similares, ya sean reales o supuestos.

Así pueden ser objeto de sanción penal las expresiones que se hacen de modo y circunstancias que suponen una provocación al odio, la discriminación o la violencia, infringiendo los valores constitucionales de la dignidad humana y de la no discriminación.

 

Consulta:

– Qué delitos del Código penal pueden ser Delito de Odio

Cómo saber si es un Delito de Odio

Informe sobre delitos de odio en 2019

Para más información puedes ponerte en contacto con el Servicio de Atención Jurídica de Kattalingune a través del correo juridica@kattalingune.org o en el teléfono 948 229 149

 

Irakurri artikulua euskaraz

Loading new posts...
No more posts